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23 de junio de 2015

Brasil vs Venezuela convoca al desarrollo del fútbol de campo entre niñas, niños y adolescentes (NNA)

Brasil vs Venezuela
Fuente: La Voz del Río/ Comunidad
Especial para “Los del Río Deporte Insular”
Por Abg. Edinson Lares Rojas/ Opinión
Urge socializar el fútbol ante la inmensa ambición del monopolio deportivo
Con el resultado final del encuentro Brasil- Venezuela el pasado domingo 21 de junio del presente año, surgen encontrados análisis y variadas lecciones por corregir, cuando todo indica que hubo lamentables decisiones arbitrales que criticar, así como repetidos esquemas socio-económicos volátiles y una gran falta de análisis al igual que mediana voluntad de los jugadores venezolanos, en entregar el máximo esfuerzo en la primera parte del encuentro; ello, con especial y curiosa aspiración de pasar a la otra fase en la Copa América Chile 2015.
Fútbol de Campo entre NNA
Si lo que sigue les recuerda algún pasaje de sus inicios en la práctica del fútbol de campo, considérese mera coincidencia social. Así, cuando comencé a jugar fútbol de campo tenía apenas ocho (8) años, recuerdo que era correr detrás de una pelota redonda muy pesada para mis débiles piernas que no se encontraban fortalecidas hasta ese momento y fallaba por ser parte de una montonera de niños que corrían –igual que yo- detrás de la anhelada pelota para alcanzarla.
Lo primero que entendí de esta sabatina práctica en un campo de escuela privada, era que debía fortalecer el “cuerpo y espíritu” con mucho ejercicio y buena alimentación; pero igual, asumía la consideración de pagar la llamada uniformidad personal desde los zapatos, medias, protector, pantalonera (voz colombiana) y la colorida camiseta del club o divisa. En aquella época de 1967, los costos para la uniformidad del jugador infantil pasaban de 500 bolívares; lo cual representa para este momento unos 500 mil bolívares por integrante.

Seleccionado Infantil
Con decir que en 1970, año de la Copa de Fútbol “Jure Rimé” ganada por Brasil, en México, la fiebre se disparó a millón en todos los pueblos del orbe, y siendo el año que logramos formar un seleccionado infantil “B”, comprar todo los uniformes de la oncena junto con varios balones y lo necesarios para competir en un campeonato local de aquel año en Cabimas; ello, claro está, con los buenos auspicios de madres, padres y amigos de los integrantes de la divisa, que se llamó “ARCATO FC”, cuyo nombre -según sus mentores- derivaba del poco conocido nombre “Enzo Arante Do Nacimiento”, o mejor conocido mundialmente como el “Rey Pelé”.
Socialización del Deporte
Luego vino un periodo de nula atención por muchas razones políticas, económicas, sociales y estructurales; que dieron señales inequívocas de involucrase intereses monopólicos capitalistas, muy contrarios a la socialización del deporte de conjunto con posibilidad de acompañar al otro deporte arraigado en nuestro país, como lo es y sigue siendo el béisbol profesional; el cual nunca se desarrolló a nivel amateur colegial ni se respetó como verdadera disciplina deportiva de competencia colectiva. Valga decir de un tiro por elevación que, para pocos inversionistas era buena la práctica caimanera del fútbol y el béisbol; pero nada que ver con la masificación popular del béisbol y el fútbol aficionado; lo cual no es lo mismo ni se escribe igual.
La penúltima vez que anduve entre balones desinflados y canchas mal acondicionadas para la práctica del fútbol de campo, como entrenador de seleccionados junto con Emerson Lares (La Copia), eso ocurrió allá en los años 1996-97, en los predios de la calle “Noria con Ruíz” frente a la Urb. “JOSCOMARO” de La Asunción; cuya cancha -dicho sea de paso- era un terreno privado, un soberano arenero y una nula participación de los padres o representantes de los ochenta (80) niños-adolescentes que conformaron la enseña “Los del Río FC”. Hoy –por intereses privados- el área lo ocupa una moderna urbanización que –crítica positiva- sus inversionistas no dejaron espacio para una pequeña cancha de nada; y menos para sembrar árboles de ningún tipo.
Sección "Los del Río"
Deporte Insular
El editor de “La Voz del Río”, Emerson Lares, y por consiguiente quien acompaña con la sección “Los del Río Deporte Insular” a la divisa “Unión Deportivo  Atlético Arismendi” (UDAA), quienes practican en los predios del Mercado Municipal Nuevo de La Asunción, ubicado en sector “La Posa-El Otro Lado del Río” del municipio Arismendi; se ha empeñado en divulgar toda la actividad de fútbol cumplida en el presente año 2015, así como apoyar, con sus buenos oficios como vocero del Consejo Comunal del “Otro Lado del Río”, todas y cada una de las urgencias que se presentan cada día, en la actividad socialista comunal que brinda seguridad al futuro de las y los -más de- 150 integrantes de las diferentes categorías del fútbol de campo.
Emerson Lares
El pasado sábado 13 de junio de 2015, las y los integrantes de “AUDA” dirigidos por el esmerado y preocupado entrenador Leopoldo Rugiero, iniciaban un campeonato local en dos categorías infantiles, y sobrevino un soberano palo de agua que inundó la cancha; luego el día lunes 15/06/15, llegó hasta el campo un vehículo pesado para dejar huellas de su paso con tremendos surcos; y completo un drama que cuesta superar a estas organizaciones con poco apoyo institucional de los entes públicos y privados... Sé que ahora seguro entienden el porqué del subtitulo de este ensayo: Urge socializar el fútbol ante la inmensa ambición del monopolio deportivo; con inmenso conocimiento de la “causa y efecto” en la práctica deportiva, si dejan pasar el momento que les ha tocado vivir, no hay que ser adivino para aproximar el resultado en otros encuentros de nuestra bolivariana Vinotinto.

10 de mayo de 2014

Del fútbol comunal al evento mundial que a todos nos atrapa

Por los caminos del fútbol en todas las épocas humanas
La selección venezolana en ascenso

Para "Los del Río Deporte Insular"
Por Abg. Edinson Lares Rojas 
El día 12 de junio del presente año, las y los millones de amantes fanáticos al deporte en todas sus modalidades, y en especial al fútbol de campo practicado en todo el planeta; estarán pendiente del anhelado pitazo inicial, que dará paso a una magna justa mundial repetida -inmaculada- cada cuatro años. Nadie quiere ni puede perder de vista un solo instante de esos esperados 64 encuentros calificados de "mundiales", y con toda razón, cuando se miden selecciones de lo más granado en equipos que representan a países con noble tradición y constante juego bonito del fútbol.
Que sea un evento para beneficio de empresas privadas de toda índole y promoción ideológica, de países capitalistas ufanos por ocultar la inmensa deuda social que acumulan, o de gente con una alta moral torpedeada por políticas públicas deshumanizadas y por ellos mismos reinventadas; o de ínfimos grupos corporativos con una continua discriminación racial, que creen en la sesuda democracia practicada, intervenida siempre por intereses políticos-religiosos adinerados; que afirman hará sostenible en medio de la cruel mentira postulada el criminal capitalismo salvaje.
Claro, cuando siempre olvidan que las y los verdaderos amantes del "feer play", se darán íntegros delante de sus -ahora- plasma-vídeo de costosa adquisición, sin importar siquiera si en esos días, pasa un cometa por nuestro sistema solar, un presidente negro reclama mayor democracia sin practicarla jamás; o millones de espectadores mundiales, terminan creyendo -de una buena vez y para siempre- que las y los extraterrestres son igual creación de un omnipotente ser, también llamado: "Todopoderoso".
La Copa Mundial de Fútbol México 1970, es como el punto de partida y reventón -por no decirlo de otra forma- de la afición al fútbol en la otrora "República de Venezuela". Canchas y jugadores escasos para esa época de la contienda mejicana, el crecimiento de la televisión que distaba de ser a color en este país; pero habían sus buenas trasmisiones vía satélite, como el vuelo de la nave "Apolo" 11, en 1969; y la exagerada mala distribución de la riqueza petrolera en un calificado país "portátil"; sí llenó de entusiasmo a miles de niños, niñas y adolescentes (NNA) ávidos de un campo de regular tamaño, una pelota de afinado aspecto redondo y de una buena voluntad: aún sí se andase mal alimentado o desnutrido; para dar patadas hasta que cayera por el lado oeste del firmamento, el majestuoso sol que nos había quemado toda la tarde la alta fiebre de fútbol -visto la noche anterior por televisión- de la "Copa México 70".
Así nació para miles de compatriotas la "fiebre" por el fútbol que muchos jóvenes y adultos, junto con las nuevas generaciones al correr de los años, seguimos practicando en un país de tradición beisbolistica; y de perfil muy cuesta arriba para brindar apoyo financiero gubernamental por la práctica de cualquier deporte en esa época. Y si se les olvidó, culpen a la mala memoria que también practicamos las y los venezolanos.
Los clubes o las "instalaciones deportivas privadas" eran las preferiblemente llamadas a recibir todo el grueso de la renta mal distribuida del petróleo de "todos los venezolanos" para el fomento, puesta en práctica y promediada justificación de apoyo socio-económico a varios deportes que no incluían para nada, algo cercano o parecido al inigualable "juego bonito" liderado por un moreno jugador brasileño, que alcanzó fama con su distintivo sobrenombre de "Rey Pelé"... Quien siendo otro humilde adolescente jugador de fútbol salido del barrio o favela comunal con el simpático nombre de "Enzo Arante Do Nacimiento".
Esta reseña, camino al inicio de la "Copa Mundial Brasil 2014", cuando faltan 33 días: Continuará...